Hay muchos tipos de fluidos de fracturación. Según los diferentes procedimientos de bombeo y sus funciones, los fluidos de fracturación se pueden dividir en tres sistemas diferentes: fluido previo a la fracturación, fluido portador-de sostén y fluido de desplazamiento.
(1) El fluido de pre-fracturación es un fluido base de fracturamiento de baja-viscosidad que no se ha sometido a un tratamiento de reticulación-y no contiene apuntalante. Su función principal es abrir la formación y generar fracturas. El fluido previo a la fracturación se inyecta en la formación mediante bombeo, promoviendo la formación de microfracturas de un tamaño específico, creando así las condiciones para la posterior entrada de apuntalante en las fracturas. Normalmente, la cantidad de fluido previo a la fracturación inyectada en la formación representa aproximadamente entre el 30 % y el 40 % del volumen total del fluido. La dosis específica debe diseñarse de acuerdo con la formación real y las condiciones operativas.
2) Fluido portador de propano-: el fluido portador de propano-se refiere a un sistema de gel de alta-viscosidad que incorpora un agente reticulante para reticularse con el fluido base, que se utiliza para expandir aún más las fracturas. En operaciones de fracturación reales, el fluido portador de propano-puede transportar apuntalante hacia las fracturas, ensanchando y extendiendo su longitud, asegurando que la concentración de apuntalante en la formación cumpla con los requisitos de fracturación y mejorando la conductividad del petróleo y el gas. La cantidad de apuntalante transportado normalmente representa aproximadamente entre el 45 % y el 70 % del volumen total del fluido de fracturación.
3) Fluido de desplazamiento: El fluido de desplazamiento es la base del fluido de fracturación u otro sistema que entrega apuntalante a una ubicación designada. Incluye otros aditivos. El fluido de desplazamiento reemplaza el apuntalante en el revestimiento y lo apuntala dentro de la fractura, evitando que el apuntalante se asiente en el fondo del pozo. Luego, el propano puede entrar en la fractura para evitar que se cierre, sosteniendo así la fractura. El volumen de fluido de desplazamiento utilizado suele ser menor o igual al volumen del pozo para evitar que los residuos de apuntalante en el revestimiento formen tapones de arena y afecten las operaciones de fracturación.




